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Un baile de varones vestidos de mujeres, la danza que resume el heroísmo de los indígenas Farotos de Talaigua desde el teatro Mario Ceballos Araújo

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Un baile de varones vestidos de mujeres, la danza que resume el heroísmo de los indígenas Farotos de Talaigua desde el teatro Mario Ceballos Araújo
Jueves, 26 Noviembre 2020 18:33
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Las formas de vida materiales, sociales e ideacionales de los pueblos, las sociedades y los grupos humanos, es a la vez universal y particular, múltiple y diversa en la experiencia humana, En línea con la tradición es un evento que expone la cultura caribe entendiendo sus danzas, sus vestimentas y la historia que se encuentra en sus letras.

 

Siendo la tradición una construcción social que cambia temporalmente, de una generación a otra; y espacialmente, de un lugar a otro, se entrevistó a Mónica Ospino, directora de danza de las Farotas De Talaigua, y a Jhon Mancera, director semillero también de las Farotas de Talaigua, ambos compartieron sus experiencias, vivencias y reflexiones desde el Teatro Mario Ceballos Araujo de la Universidad Autónoma del Caribe.

 

El Teatro Mario Ceballos regresó a la vida trayendo el color y el baile a su escenario por cuenta de la danza ejecutada por hombres con vestimentas femeninas, personajes que cada año conmemoran la leyenda de los guerreros Farotos que vengaron a sus mujeres.

 

En esta danza, de flores y corazones solo los hombres bailan, es una actividad masculina donde los hombres se maquillan y diseñan sus vestuarios, esta acción tiene que ver con la historia que se cuenta, la cual relata el heroísmo de los indígenas farotos quienes vivían en Mompox, en departamento de Bolívar, y específicamente en el pueblo de Talaigua.

 

Los españoles, quienes se vieron atraídos por esta zona rica en oro, no solo acecharon sus tierras, sino que cuando los hombres de la tribu salían a cazar, los invasores entraban en sus chozas para violar a sus mujeres, prostituir y vender a las niñas menores de edad y nunca regresándolas. Hasta que los farotos se revelaron unificando sus fuerzas para idear un plan que acabará con esta práctica.

 

Farotas en el teatro Mario Ceballos Araujo 3.jpg

 

“Pero mira la malicia, yo me les quito el sombrero, porque ellos asumieron y comenzaron a darse cuenta de cómo estaban vestidas las doñas, con flores, maquillaje, perlas, aretes y sombrillas, y no pudiendo vengarse abusando de ellas carnalmente, empezó este hecho burlesco, ellos deciden vestirse como esa mujer española, total que se van ciertos los indios farotos a cazar y a pescar, pero quedaron esos valientes guerreros vestidos de mujer esperando a este europeo que siempre abusaba, y esa noche cuando llegaron ¡oh, sorpresa! no se encuentra mujeres desprotegidas, estaban los indios guerreros vestidos de mujer, dice la historia, que esa noche se libró una gran batalla, y fue grande su astucia porque dejaron a uno vivo, para que este español fuera a contarle a los demás y que entendieran el mensaje de que con sus mujeres no se metían”, contó Mónica Ospino, añadiendo también que desde entonces, fue una tradición celebrar este día vistiéndose de mujeres con fiesta y con música.

 

“Lo hacemos por amor, por todas esas mujeres que maltratan, a mi no me da pena vestirme de mujer, si primero lo que hicimos representa esta lucha fue de varones, y en mi familia, mi hermano mayor, mi papá también bailaban y por eso también dirijo este semillero, para que nunca muera en el municipio de Bolívar y en nuestra tierra… Estamos representando a nuestra tierra y bailamos vestido de mujeres, pero bailamos como hombres, este es un baile de fuerza, por la pelea que hubo con esos españoles, por eso si se dan cuenta, nosotros bailamos dando pasos a la derecha y a la izquierda, protegiéndonos el uno al otro”, explicó Jhon Mancera.

 

En esta charla en Línea con la tradición, se enseñó el significado de los elementos, desde el pantalón poncho como ropa interior de las señoras españolas, el buzo cuello de tortuga que utilizaba el negro, sirviente del español y que el indígena asocio en esta vestimenta, el pollerín blanco para dar volumen a las caderas, la falda de colores, un cinto con pañoletas que representaba la suerte, pues los indígenas utilizaban cabezas de serpiente para espantar a las brujas cuando salían a pescar, hasta el babero colorido que simboliza las riquezas de su región, adicionalmente se explico la colocación de los aretes colgantes de un cinto en la frente.

 

Farotas en el teatro Mario Ceballos Araujo 2.jpg

 

Los bailarines se pinta los labios y se dibujan dos círculos con labial en las mejillas, no más y no menos; solo es burla, y finalizan con un sombrero de flores… Entre las flores, existe una flor blanca, colocada en la parte superior, y en el centro de las demás flores, representando la inocencia de las niñas raptadas por los españoles, esta niña es doblemente representada en la danza, pues los Farotos de Talaigua en cada baile que tienen traen consigo un niño para que sea la imagen de este hecho que sigue en sus memorias.

 

Pues bien, la tradición no se hereda genéticamente; se transmite socialmente y se deriva de un proceso de apropiación de cultura, siendo decantado el pasado y reincorporado al presente, y fue así como se contó esta historia en las instalaciones de la Universidad Autónoma del Caribe. DHS

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